Archivos del común

Proyecto — 2017

Esta publicación nace del deseo generado por los encuentros y múltiples intercambios que se dieron durante la segunda edición del seminario internacional Archivos del común, que tuvo lugar en el Museo Reina Sofía en septiembre de 2017. Este seminario había arrancado en 2015 como parte de un diálogo entre tres agentes con experiencias institucionales diferentes: el Museo Reina Sofía, la Fundación de los Comunes y la Red Conceptualismos del Sur. Desde el primer momento, este diálogo aspiraba a generar reflexión sobre el significado del archivo en el contexto actual, así como sobre las posibilidades que implica la constitución, la gestión y la conservación de archivos del común.

El seminario se inscribe, pues, en el marco de un largo proceso de colaboración – atravesado por modalidades de ensayo y error, pero también por aciertos – que ha definido la complicidad política construida a lo largo de los últimos diez años entre estos tres agentes. Este proceso de colaboración conlleva, sin duda, el ensayo de nuevos marcos de pensamiento, pero también el uso de otros modos de hacer a través de los cuales articular espacios de experimentación inter-institucional – es decir, formas de diálogo y colaboración – que desafíen históricas relaciones de jerarquía y usufructo. La reflexión sobre el potencial del archivo ha sido uno de los pilares de este diálogo, y sin duda el seminario Archivos del común – que en el momento de publicarse este libro, en septiembre de 2019, está a punto de celebrar su tercera edición – constituye una parte importante de este trabajo conjunto de largo aliento. 

El papel que desempeña el archivo en la cultura contemporánea, por su potencial metafórico y como herramienta de conocimiento y práctica crítica, ha sido ampliamente explorado en numerosas muestras, publicaciones y encuentros a lo largo de las dos últimas décadas. En estos contextos, el archivo se ha analizado desde una doble perspectiva. Por un lado, tras reconocer el “giro archivístico” de finales de los años noventa, los artistas han recurrido a él como fuente de información primaria y como dispositivo de estructuración formal y herramienta heurística. Por otro, el renovado interés de artistas e historiadores por el archivo ha dado visibilidad y relevancia a sus problemáticas, que en gran parte se desprenden de su vinculación al ejercicio del poder, la vigilancia y la imposición de normas para la conservación de un patrimonio importante de la memoria, la experiencia y la identidad colectivas.

La segunda edición de Archivos del común, titulada “El archivo anómico”, propuso pensar la situación de los archivos en la actualidad desde un lugar incómodo, no complaciente: ¿se encuentran los archivos de arte y política actualmente en una situación “anómica”?

¿Qué entendemos por “anómico” en este contexto? Podemos entender la anomia en relación a la desregulación económica que el capitalismo impone al introducir los archivos en el mercado. Actualmente presenciamos la inflación del valor financiero y simbólico de los archivos de arte/política y el efecto de descontextualización de las prácticas de las que dan cuenta, efecto que se deriva de la transformación de los archivos en mercancía comercial. 

Sin embargo, para la segunda edición del seminario propusimos pensar el “archivo anómico” no exactamente en este sentido, sino entendiéndolo como el acervo documental que se constituye a través de un proceso, a partir de una necesidad, y no por una decisión o mandato externo, ajeno a los objetos que lo constituyen. Visto así, el archivo anómico rompe con el elemento absolutista y omniabarcador del archivo decimonónico, y puede concebirse como una de las formas que toma el archivo de lo común, el cual, a su vez, no puede sino desafiar y cuestionar “el archivo como ley”. El archivo anómico interpela principios que parecen naturalizados, como el principio de la propiedad, pero también las ideas recibidas, el glosario, los nombres y categorías que clasifican. La anomia, es decir, lo “sin ley”, puede ofrecer una manera de replantear lo común a fin de entenderlo como forma de compromiso y trabajo colectivo, necesariamente situado, que desafía los criterios institucionales de gestión y conservación de archivos.

Aunque la anomia hace referencia aquello que no se rige por una ley, y que queda, por tanto, a merced del azar, nuestra forma de entender el “archivo anómico” implicaba que las prácticas que ponen en tensión las normas institucionales pueden estructurarse en función de otras organicidades, que puedan dar – o están ya dando actualmente – lugar a otros relatos. Las preguntas que dieron pie a este seminario, por lo tanto, tenían que ver con estos dos énfasis, aparentemente opuestos: cómo intervenir sobre la desregulación económica del archivo, y cómo materializar las posibilidades que abre la invención de nuevas organicidades archivísticas.

En los últimos tiempos hemos visto surgir experiencias alternativas y autónomas de gestión y producción de archivos que no toman necesariamente en cuenta principios y reglamentaciones históricamente determinados. Los archivos que se presentaron en la segunda edición de Archivos del común exploran diferentes dimensiones de lo común, cuestionando incluso las razones mismas del acto de archivar y su gramática. Si lo común supone salir de la lógica de la propiedad, si implica trabajar contra la privatización del saber y abandonar la consideración de lo público como patrimonio del Estado, el desafío que se plantea radica en encontrar formas colaborativas de producción, organización y circulación del conocimiento que funcionen fuera de las estructuras estatales. Las experiencias que compartimos durante el seminario multiplican los modos de concebir y facilitar el acceso a distintos tipos de archivos, favoreciendo el devenir plural de la historia y sus distintas escrituras y reescrituras, y reelaborando una y otra vez, en un movimiento continuo, aquello que podemos nombrar como “lo común”.

La voluntad del seminario Archivos del común II: el archivo anómico y de la presente publicación, que recoge sus contenidos, es avanzar en este debate y contribuir, asimismo, a formular condiciones para una práctica alternativa y radical del archivo. 

El seminario de 2017, durante el que se reunieron en Madrid participantes de América Latina, África, Europa y Estados Unidos, se articuló en conferencias abiertas a todo el público, y en una serie de presentaciones en torno a tres mesas de trabajo que se correspondían con otros tantos ejes temáticos. Este libro, pues, replica la organización del seminario, estructurando sus contenidos en dos secciones: la primera parte recoge los textos de las conferencias públicas, de carácter transversal, en tanto que la segunda reúne las presentaciones, agrupándolas en torno a los mismos ejes temáticos del seminario: “Políticas de institucionalidad: tensiones, alianzas, reinvenciones”, “Gramáticas y metodologías” y “Acceso y socialización”.

Las conferencias abordaron cuestiones que reverberan en las formas de entender y hacer archivo de muchos de los proyectos participantes en el seminario, tales como el archivo entendido como un acto de inscripción, subjetivación y afirmación de la existencia (Philippe Artières); el archivo policéntrico y desjerarquizado (Charlotte Hess); las debilidades de la falacia tecnológica, tanto en lo relativo a la conservación como en cuanto a su resistencia a la manipulación (Daniel García Andújar); y los riesgos científicos y políticos que entraña la descontextualización de los archivos (Red Conceptualismos del Sur). 

En cuanto a las presentaciones, el eje “Políticas de Institucionalidad” se propuso analizar formas de institucionalidad de archivos independientes atendiendo a las estrategias que emplean, las tensiones que genera su condición y su forma de (re)significarse para resistir a las lógicas de acumulación, homogeneización y universalización del archivo, o bien para encontrar alternativas. ¿Cómo constituyen institucionalidad estas experiencias? ¿Qué tipo de alianzas y relaciones pueden establecer con marcos institucionales de clara tradición cultural como museos, universidades o centros de documentación? ¿Qué fórmulas se han empleado para desarticular, desde una lógica de lo común, la dicotomía entre público y privado?

En la mesa de trabajo“Gramáticas y metodologías” buscamos recoger e interrogar métodos de sistematización de archivos heterogéneos, los cuales, de diferentes formas, retoman, exceden o reinventan los saberes propuestos por la archivística tradicional. La voluntad era analizar los modos en que se construyen las narrativas dominantes y desarrollar otras formas de organización u disposición de los documentos. Así, a lo largo de las diferentes presentaciones se abordaron, entre otras, estas cuestiones: ¿cómo se amplían los criterios de catalogación y de inventariado? ¿Cómo acercarse a documentos anómalos y tensionar la “palabra clave” en tanto que forma de organización dominante? ¿Qué tipo de articulaciones pueden darse cuando se parte de la funcionalidad de los documentos y de sus usos? ¿Cómo se problematizan los silencios y lagunas del archivo, aquello que el archivo no incluye o rechaza? 

Por último, la discusión sobre diferentes estrategias de “Acceso, socialización y visibilización” de archivos buscaba compartir formas de producción de conocimiento colectivas a partir de proyectos archivísticos que revierten la privatización y reificación epistemológica, y exploran la desobediencia tecnológica como modo de desclasificar contenidos web y problematizar las nociones de autoría y copyright. Se trataba, en este caso, de plantear políticas de uso común, interrogando la potencia de lo virtual e Internet como herramientas de acceso, pero también considerando sus posibles condicionantes y limitaciones, por ejemplo ¿cómo afectan los aspectos idiomáticos y geopolíticos a estas prácticas de acceso? ¿Qué archivos y documentos entran en el campo de lo accesible y cuáles no?

Dado que durante el seminario las mesas de trabajo transcurrieron de manera simultánea, los asistentes debían elegir en cuáles participar, es decir: ninguno de todos cuantos asistimos a Archivos del común: el archivo anómico pudo tener, en su momento, una percepción total de los contenidos del seminario. Por lo tanto, antes que nada esta publicación ofrece la posibilidad de acceder al conjunto de las presentaciones.

Pero este libro es también – o eso esperamos – un espacio donde a través de la lectura, siempre subjetiva, podrán activarse nuevos lazos y diálogos subterráneos entre los diferentes proyectos que se presentaron en el seminario. Deseamos expresar nuestro sincero agradecimiento a los y las autoras de los textos, así como a todas las personas que han colaborado para que esta publicación se haya hecho realidad, y confiamos en que los infinitos ejercicios de activación a los que pueden dar lugar estos textos acaben contagiando la necesidad de pensar colectivamente las potencialidades de los usos comunes y modos de hacer del archivo, y de compartir estrategias críticas y metodologías de trabajo que agentes, colectivos e instituciones ya están desarrollando en diferentes escenarios. 

Las editoras

Vista de sala de la exposición Daniel G. Andújar. Sistema operativo, 2015