El libro Legible – Visible. Entre el fotograma y la página, que apareció casi como un epílogo a la exposición del mismo título, explora la relación que se establece entre publicaciones y documentos audiovisuales.
En torno a 1970, la irrupción del vídeo doméstico coincide con el modelo de creación y difusión alternativo que ofrecen las publicaciones de artista, y ello propicia un fecundo periodo de exploración para artistas como John Baldessari, Gilbert & George, Christian Boltanski, Ulises Carrión, Ed Ruscha o Martha Rosler. La popularización de los medios digitales a inicios del siglo XXI supone una revolución en los sistemas de producción del vídeo y del libro, que marcará a una nueva generación de artistas: Elaine McGeorge, el dúo Cine Quieto o Rob van Leijsen.
En este libro, mi ensayo propone un marco teórico e histórico para unas obras que durante mucho tiempo el mercado consideró secundarias por su carácter seriado. La linealidad, la temporalidad y la capacidad de generar un espacio de experiencia propio, rasgos que comparten el vídeo y los libros de artista, ha abierto posibilidades narrativas (o anti-narrativas) que los artistas han sabido aprovechar desde múltiples perspectivas. A partir del estudio detallado de 24 pares de obras, Maite Muñoz, por su parte, investiga cómo diferentes artistas han hecho uso de la permeabilidad que existe entre publicaciones y audiovisuales, formatos en los que las ideas y estrategias de narración y montaje se contagian y enriquecen mutuamente mediante juegos de oposición, complementariedad y dialéctica.